Por: Gonzalo Haro
La tarde de ayer, en el local partidario de Alianza para el Progreso (APP) en Trujillo, César Acuña y su esposa se dieron otro de sus acostumbrados baños de popularidad con jóvenes apepistas, aunque acompañados, esta vez, del alcalde de Trujillo, José Ruiz Vega, y parte de su equipo gerencial de la propia municipalidad, quienes son cuestionados por incurrir en proselitismo político desde hace semanas, de parte de algunos regidores del Concejo Provincial.
CON LA VENIA DEL JEFE
Fuentes reservadas proporcionaron vídeos y fotografías a Con Memoria dando cuenta del evento. Acuña -según las fuentes- ofreció su típico estribillo político y respaldó al alcalde Ruiz, quien es voceado -así como Martín Namay- para candidatear en las elecciones del 2022. No oficializó su precandidatura explícitamente (aunque ya lo haya hecho Óscar Acuña, también dirigente de APP), pero le dio un espaldarazo.
Pero un hecho llamó la atención: por lo menos cuatro funcionarios municipales, quienes están a cargo de gerencias clave en la gestión de Ruiz, estuvieron presentes vistiendo un polo y un chaleco con el nombre del alcalde.
Este medio identificó al gerente de Desarrollo Social, Jorge Vásquez; el subgerente de Programas Alimentarios, Hugo Rimarachín; el subgerente de Participación Vecinal, Wilver Quispe, y el gerente de Gestión Inmobiliaria del Saimt, César Torres Saravia.

MILLONES DE SOLES EN JUEGO
Desarrollo Social, ahora cargo de Vásquez, es una gerencia clave y ha sido objeto de críticas durante muchos años por incurrir en proselitismo, es decir, en utilizar recursos públicos para beneficio de una persona que pretende quedarse en el poder.
Por su parte, Quispe, quien viste en las imágenes un chaleco con el nombre de José Ruiz, fue cuestionado por ser parte de un evento navideño protagonizado por el alcalde, y en el que se utilizó una camioneta municipal para trasladar a una animadora, lo cual es un indicio de peculado.
Rimarachín, por otro lado, está a cargo de la subgerencia que fija las reglas para contratar al proveedor del Vaso de Leche para todo un año, lo cual le suele costar al fisco cerca de 2 millones de soles.
Torres Saravia, por último, fue el funcionario que incumplía con el requisito básico de experiencia para su cargo, pero fue ratificado irregularmente por Ruiz.
UNA ADVERTENCIA
«Ellos están en su derecho político de participar en un evento así; están en su local, no en el municipio», enfatiza el abogado Alfredo Galindo, «pero si luego utilizan los recursos públicos que tienen a su cargo para un fin personal, ahí sí están cometiendo delito».
«José Ruiz no puede ser alcalde de día y candidato por la tarde», agrega Galindo, quien recuerda que cualquier autoridad que desee postular debe solicitar una licencia, según manda el Jurado Nacional de Elecciones, y no disponer de su cargo para beneficio propio.


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