Redacción Con Memoria Periodistas
Luego de que la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) requiriese al Estado peruano que se abstenga de liberar a Alberto Fujimori hasta resolver una solicitud de «medidas provisionales» de las víctimas de los casos La Cantuta y Barrios Altos, la excandidata presidencial Keiko Fujimori despotricó en contra del tribunal internacional y responsabilizó al gobierno de Pedro Castillo de la vida de su padre, en caso acate el pedido de la CIDH, tal y como se prevé.
Sin embargo, la postura de la hija del exmandatario no es para nada novedosa, pues hace cuatro años, cuando la lideresa de Fuerza Popular ostentaba su poder en el Congreso de la República, durante el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski, había intentado influenciar a través del parlamento nacional para que el Estado abandone el organismo internacional. ¿Y cómo?
El portal de investigación IDL-Reporteros publicó el chat de Telegram llamado «La Botica», creado por varios congresistas de la bancada naranja, en el que Keiko Fujimori dijo: «Salir de la CIDH me parece importantísimo».

El comentario no era para menos pues ocurrió en el momento en que el hemiciclo iba a terminar de decidir las preguntas que debía llevar el referéndum propuesto por el expresidente Martín Vizcarra.
Con ello, la lideresa de Fuerza Popular ya había demostrado que no estaba de acuerdo con los fallos que podía emitir la Corte IDH. Hoy en día, denunciándola de mostrar un «sesgo ideológico», no hace más que reafirmar su posición. Entretanto, la memoria de las víctimas de los casos La Cantuta y Barrios Altos continúan intactas y, por lo tanto, dolidas, tras el pronunciamiento de la excandidata presidencial sobre la orden que frena la excarcelación de su padre, condenado a 25 años de prisión por delitos contra los derechos humanos.
