Un hecho pasó inadvertido en el directorio de la Sociedad de Beneficencia de Trujillo hace apenas dos semanas. En medio de un lío judicial por la casona Constante Traverso, la gerente regional de Salud, Kerstyn Morote, se convirtió en una de sus miembros, de acuerdo a la Resolución Ejecutiva Regional N.° 23-2022-GRLL-GOB.
La decisión fue tomada por el gobernador de La Libertad, Manuel Llempén, el pasado 10 de enero. Morote, ahora flamante directora, reemplazó al gerente regional de Educación, Oster Paredes.


Para este colegiado, el Gobierno Regional elige a un representante (en este caso, Morote sustituyó a Paredes); la Municipalidad Provincial de Trujillo hace lo mismo con otros dos; mientras el Ministerio de la Mujer encomienda la dirección a otras dos personas, conformando un directorio de cinco.
Legalmente, sí está permitido que una misma persona sea funcionario en alguna gerencia e integrante de un colegiado a la vez. Otros miembros de la Beneficencia pasan por la misma situación, como Favio Velazco, quien preside el directorio y es secretario general de la municipalidad provincial al mismo tiempo. Por el primer cargo Velazco percibe dietas, mientras que por el segundo, una remuneración mensual, como cualquier otro trabajador del Estado.
