Redacción Con Memoria Periodistas
El militante de Fuerza Popular Luis Yika García, exintegrante de la bancada naranja y aliado de Kenji Fujimori en tiempos de PPK, declaró en nuestro programa radial que estuvo de acuerdo con la vacancia contra el presidente Pedro Castillo, pese a que reconoce que hasta la fecha no hay evidencias de corrupción contundentes contra él.
SUS SOSPECHAS
Yika, en primer lugar, afirma que los casos de corrupción que afronta Pedro Castillo en el Ministerio Público se rodean de indicios, no de evidencias, como en el caso Karelim López, la empresaria que señaló la existencia de una mafia dentro del Ministerio de Transportes y Comunicaciones, pero que hasta la fecha sus dichos no han sido corroborados al 100 %, tomando en cuenta algunos de sus antecedentes.
Pese a ello, el exparlamentario aseguró -contradictoriamente- estar de acuerdo con la medida que impulsaron desde la oposición.
¿COMPRA DE VOTOS?
«Definitivamente hay que investigar», espetó Yika, por otro lado, al referirse a los 19 votos en abstención que se registraron ayer en el Congreso de la República.
Estos 19 parlamentarios forman parte de Acción Popular (13), Alianza para el Progreso (3) y Podemos Perú (3).
Pero Yika también puso el ojo sobre la visita de los ministros al hemiciclo y el tiempo benevolente -según él- que le otorgó el Congreso al mandatario Pedro Castillo para su presentación, sospechando de otro tipo de intereses, como «la colocación de funcionarios o la gestión de obras para las regiones», especialmente en las bancadas de Acción Popular y Alianza para el Progreso.
«(EL TRANSFUGUISMO) NO ES TAN MALO»
Respecto a las elecciones municipales y regionales en La Libertad, Yika -quien no dudó en afirmar que será candidato, sin precisar a qué cargo- fue consultado por la presunta precandidatura del abogado Carlos Becerra a la alcaldía de Trujillo, por Fuerza Popular.
«Esto pregúntenle a la coordinadora política», respondió Yika, para que, inmediatamente después, asegure que más importan las «buenas intenciones» que el hecho de que candidatos como Becerra hayan desfilado por innumerables partidos políticos, denotando el problema del transfuguismo. «No lo conozco personalmente», acotó.
Y concluyó, a modo de sentencia: «No es tan malo cuando hay buenas intenciones».
