Durante el debate del proyecto de reforma constitucional, el primer vicepresidente del Congreso no titubeó para demostrar su indignación por el salario que él y sus colegas perciben.
«Siempre tenemos temor a decir que el congresista es el que menos gana. En la Constitución establecen una jerarquía, en que nosotros somos los segundos, sin embargo, somos que ganamos al final. Miles de funcionarios ganan mucho más que nosotros», declaró.
