Desde que se confirmó que la lobista Karelim López es la nueva colaboradora eficaz de la Fiscalía de Lavado de Activos se empezó a ventilar cierta información que pone contra las cuerdas -al parecer- al gobierno de Pedro Castillo.
«Una compañía peruana sin experiencia alguna en licitaciones públicas ha ganado seis contratos con el Estado, por más de S/581 millones, desde que Pedro Castillo asumió la presidencia», destapó el portal Sudaca, por ejemplo.
«Aquella compañía casi siempre (estuvo) como socia minoritaria de una empresa asiática: China Civil Engineering Construction Corporation. Un representante de esta visitó en enero el despacho del congresista Raúl Doroteo, de Acción Popular, sindicado como parte de ‘Los Niños’ por Karelim López«, agregó.
RÁPIDO AL RESPONDER
A diferencia de veces pasadas, los dichos de López sacaron ronchas, pues el presidente Pedro Castillo, que raras veces se pronuncia ante un caso de corrupción, contestó velozmente desde su cuenta de Twitter, la red social que hoy en día también funciona como tribuna para dar mensajes a la nación.
«Circula en la prensa monopólica una serie de especulaciones cuyo objetivo es atentar contra la democracia. Los mismos que conspiraron contra los anteriores mandatarios, quieren hacerlo ahora contra el gobierno del pueblo», escribió Castillo.
Y agregó: «Denuncio anticipadamente este tipo de acciones que solo insisten en maniobras políticas antidemocráticas con la finalidad de generar inestabilidad (…) Llamo a la comunidad internacional para activar la Carta Democrática Interamericana y permanecer atentos contra cualquier intento desestabilizador y de golpe, perpetrado por quienes aún no aceptan la derrota»
PAÑOS FRÍOS AL ASUNTO
Pero los testimonios recién ofrecidos por Karelim López a la Fiscalía son apenas el hilo de la madeja, no una conclusión categórica sobre los hechos, tal y como lo dan a entender algunos medios de prensa y políticos de oposición.
El periodista Gustavo Gorriti, de IDL-Reporteros, portal que escudriñó el pasado de López, puso los puntos sobre las íes: «¿Tienen importancia las confesiones que Karelim López empezó a revelar? Claro que sí. Mucha. ¿Por qué? Porque ella hizo negocios turbios y tramposos con varios gobiernos (…) ¿Se puede confiar en que diga la verdad? No. Con Karelim López no puede haber confianza sino corroboración hasta lograr pruebas contundentes e irrefutables».
Gorriti mencionó, por ejemplo, «el extraño caso del litigio penal entre Karelim López y la que fue durante años su vidente personal, Maritza Kahn. (…) Karelim López cambió varias veces de versión, ante la Policía y la Fiscalía. Ninguna de esas versiones hubiera podido sostenerse frente a una investigación rigurosa. Sin embargo, la actitud complaciente y hasta cómplice de las autoridades que intervinieron, le permitieron flotar su caso sobre evidentes mentiras».
