Investigadores que miden la eficacia de la vacuna de Sinopharm en el Perú explican su informe preliminar (malinterpretado por el programa BetoASaber y mostrado como si tuviera resultados definitivos).
DOS VACUNAS
Según la jefa de los ensayos, Coralith García, dos vacunas fueron puestas a prueba: una hecha en Beijing y otra en Wuhán. Ambas de la misma Sinopharm.
La finalidad, dijo García, es medir «la eficacia protectora» contra los síntomas de la COVID-19. Para lograrlo comparan al grupo de los vacunados con los que recibieron placebo.
Aquí un informe explicativo de cómo se mide la eficacia: https://nyti.ms/3l7vWSb
91 % DE EFICACIA
Los resultados, aún preliminares (pero groseramente divulgados), muestran que la vacuna de Wuhán no alcanza una eficacia aceptable.
Sin embargo, la de Beijing sí.
«Esperamos que estos hallazgos se confirmen en el informe final», dice un comunicado de Cayetano Heredia. Uno de ellos es el 91 % de eficacia para prevenir la necesidad de hospitalizarse. (ver: )
PERO BETO ORTIZ DIJO OTRA COSA
El pasado viernes, Ortiz sostuvo, junto al médico Ernesto Bustamante, que la eficacia era de 11.5 % y de 33 %. ¿Por qué? Ortiz leyó estos porcentajes desde la evaluación de un grupo de voluntarios que incluyó a asintomáticos (¡en quienes no se puede medir ninguna «eficacia protectora» porque no tienen síntomas!).
SIN EMBARGO
Ortiz, denunciado por perturbar la tranquilidad pública, no refuta, hasta ahora, las explicaciones de la jefa de los ensayos, Coralith García.
Ortiz, pese a que ya no insiste con los mismos porcentajes, continúa criticando la vacuna de Sinopharm.
Aquí la explicación detallada de Coralith García, jefa de los ensayos clínicos: https://bit.ly/3t4ubbi
