Hoy la prensa local fijó su atención en la ciclovía instalada en la avenida Miraflores y demarcada por obstáculos de hierro, también llamados bolardos.
Un grupo de manifestantes reclamó por su instalación porque, según comentan, no tienen el más mínimo criterio técnico y perjudica el tránsito vehicular. Uno de ellos arrojó un bolardo a un camión de basura en señal de protesta.
Mientras tanto, la gerente de Transportes Metropolitanos de Trujillo dijo que «no estamos reduciendo el espacio de la pista, sino restituyendo el de los ciudadanos que optan por otro tipo de movilidad».
Fotos: Arturo Gutarra





